BATIMETRÍA

En el campo de la topografía se entiende por batimetría el levantamiento de la superficie de tierra sub-acuática, es decir, se trata de medir el fondo de los ríos, lagos, embalses o mares.

Si se trata de zonas poco profundas, como pueden ser de medio metro de profundidad, las técnicas tradicionales de topografía son funcionales, basta con ataviarse con unas botas altas de pescador y adentrarse en el agua con un GPS o con el prisma de la estación total.

Sin embargo, cuando la profundidad es mayor hay que dar paso a otras tecnologías, como son la sonda monohaz, la sonda multihaz, el sonar o la teledetección a través de imágenes de satélite de alta definición.

La teledetección  trata de determinar rangos de profundidad en función de la longitud de onda de las bandas espectrales de la imagen. El resto de tecnologías están basadas en el mismo principio, que es el de medir la profundidad del lecho marino desde una embarcación.

Las sondas emiten ondas de sonido en una determinada frecuencia que permiten medir la distancia entre el lecho marino (o de un río o lago) y la superficie del agua. La diferencia entre las sondas monohaz y multihaz es que las mono solo permiten obtener la profundidad en un punto, mientras que las sondas multihaz emiten en varias frecuencias y con varios ángulos de manera que miden la profundidad de una línea, lo que aumenta su precisión y sobretodo rapidez en la toma de datos.

Estos aparatos únicamente miden la profundidad, además de este dato, necesitaremos las coordenadas X, Y, Z de cada punto del que tomamos la profundidad para poder plasmar la batimetría en un plano.

En Grupo Trato llevamos años haciendo batimetrías. Para ello nos servimos de un GPS topográfico que instalamos en la embarcación con la que vayamos a realizarla, en la punta del jalón que sujeta la antena GPS instalamos el transductor de la sonda monohaz que utilizamos, que tiene que ir dentro del agua para que se produzca la transmisión y recepción de las ondas. El GPS se conecta a la sonda mediante bluetooth, de esta manera, cuando el GPS mide las coordenadas X,Y y Z de un punto almacena también la profundidad.

Con estos datos se calcula la cota del lecho subacuático con una simple resta:

Zlecho = Zgps – profundidad

De esta manera podemos dibujar un plano de isóbatas, que son curvas que unen puntos de igual profundidad, son equivalentes a las curvas de nivel en tierra, también podemos obtener un plano de profundidades como el que se ve en la imagen. Además normalmente estas batimetrías van acompañadas de un levantamiento de la zona de tierra próxima, lo que da una información completa de las zonas marítimo-terrestres.

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Figura 1. Montaje de GPS y sonda en una embarcación.

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Figura 2: Mapa de isóbatas.

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Figura 3: Mapa de profundidades.

Ana Mugarza Asensio.

Ingeniera técnica en topografía.

Ingeniera en geodesia y cartografía.

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