¿Cuál es el margen de error permitido en topografía?
La tecnología ha mejorado notablemente nuestras vidas. Cualquier persona ha podido notarlo en su día a día. Aunque ha sido en algunos sectores profesionales en los que su aplicación ha introducido cambios mucho más radicales. Es el caso de la topografía. Sin duda, los trabajos de topografía en Mallorca que realizamos en Grupo Trato son mucho más precisos gracias a las herramientas y a la tecnología que hoy utilizamos.
Aun así, existen proyectos muy complejos en los que cierto margen de error es inevitable. Y hoy nos gustaría explicarte cuál es ese margen de error en topografía que no se considera aceptable y qué hacemos en Grupo Trato para minimizarlo.
¿Qué es un error en topografía?
Al igual que en otras disciplinas científicas, en topografía se pueden cometer errores cuando se toman mediciones o cuando se realizan cálculos posteriores.
Pero antes de ver cuáles son esos errores topográficos, es importante aclarar el concepto de error en este campo: se denomina error en topografía a la diferencia existente entre el valor medido y el valor real de la magnitud considerada.
No podemos olvidar que, en topografía, para determinar y representar la forma, la dimensión y la ubicación de una porción de la superficie terrestre es necesario medir magnitudes. Las mediciones se realizan con un instrumento específico, mediante la aplicación de un método y en determinadas condiciones generales de trabajo, y en algunos de estos elementos que intervienen puede estar el origen del error.
Clasificación de los errores en topografía.
Y de acuerdo con cuál es el origen del error, podemos hablar de tres grandes grupos:
1.- Errores groseros
Este tipo de errores podríamos decir que son errores o equivocaciones humanas que comete, por ejemplo, el operario a la hora de realizar una medición.
No se consideran admisibles porque pueden tener graves consecuencias al dar lugar a variaciones importantes frente a la magnitud real. La mayoría serían fácilmente evitables mediante controles, metodologías y verificaciones más exhaustivas.
Algunos ejemplos son los errores de lectura, de anotación o de suma de datos.
2.- Errores sistemáticos
Son errores que se repiten o se arrastran de manera continuada al realizar una medición. En la mayoría de las ocasiones suelen provenir de los instrumentos utilizados o de alguna rutina errónea adoptada por el operario. Este tipo de errores deben evitarse empleando una maquinaria precisa y una metodología adecuada, ya que su valor es acumulativo y resulta imposible su corrección.
Un ejemplo de error sistemático en topografía constante es el error de inclinación del nivel (i=ángulo formado por el eje de colimación del instrumento y la horizontal) en un ángulo fijo. O el uso de una cinta metálica para medir dilatada por las temperaturas.
En Grupo Trato minimizamos estos errores gracias a una cuidada metodología de trabajo y al uso de instrumentos de gran precisión en la medición, como el láser escáner.
3.- Errores accidentales
Este tipo de errores no corresponden a las tipologías anteriores y son una consecuencia de la combinación de varias causas posibles. No responden a una ley fija y son totalmente inevitables al ser aleatorios.
¿Cuál es el máximo margen de error en topografía?
Pues para responder a esta pregunta tenemos que hablar, inevitablemente, de los tipos de errores más frecuentes en topografía:
1.- Error probable
Si todos los errores producidos al medir una magnitud los ordenamos por orden creciente, el error probable es el que está en el centro de la serie formada. Dicho de otro modo, el error probable es aquel que tiene tantos errores mayores como menores.
2.- Error medio cuadrático
Si conocemos el valor real de las magnitudes que medimos, los errores que se producen serán errores reales, y se define error medio cuadrático de una observación aislada a la raíz cuadrada de la suma de los cuadrados de los residuos respecto al valor real, dividida por el número de observaciones realizadas.
3.- Error máximo
Es una cota máxima del error, ya que los errores que sean mayores que él deben de ser considerados errores groseros. Por lo tanto, todas las medidas que vayan acompañadas de un error superior al máximo deben de ser desechadas.
A este margen de error, el máximo permitido en topografía, se le denomina tolerancia. Se suele aceptar que su valor sea igual a 2.5 veces el error medio cuadrático.
Repetir mediciones, revisar los datos obtenidos, contar con una metodología de trabajo muy bien definida y utilizar las técnicas y herramientas más sofisticadas son la clave para minimizar los errores que se cometen en topografía.
Consecuencias de cometer cada uno de estos errores en topografía
Ahora que ya sabes cómo se clasifican los errores topográficos teniendo en cuenta su origen y que también conoces cuáles son los tres tipos de errores más comunes en nuestro trabajo, ha llegado la hora de hablar de sus consecuencias.
Es evidente que no podemos hablar de consecuencias generales, ya que todo dependerá de cuál sea el error, de cuánto se acerca o cuánto supera el margen de error en topografía máximo permitido y de las características del propio proyecto. En todo caso, cuando se comete un error en el transcurso de un trabajo topográfico, existen unas consecuencias que queremos explicar de manera genérica en esta parte final del artículo.
1.- Error probable
El error probable, que como te hemos dicho es una media estadística, indica la probabilidad de que una medición se desvíe de su valor real. Se utiliza para evaluar la precisión de una serie de observaciones y entre las consecuencias de cometerlo están:
- Decisiones de diseño inadecuadas: Si no se considera el error probable en el análisis de datos topográficos o este se calcula mal, las decisiones basadas en estas mediciones pueden ser incorrectas, afectando a la ubicación y a las dimensiones de las estructuras.
- Ineficiencia en la ejecución del proyecto: La falta de consideración del error probable puede llevar a rehacer partes y realizar ajustes durante la construcción del proyecto, incrementando costes y tiempos de ejecución.
2.- Error medio cuadrático
El error medio cuadrático (EMC) es la raíz cuadrada del promedio de los cuadrados de los errores individuales. Proporciona una medida de la dispersión de las mediciones respecto al valor real y es fundamental para evaluar la precisión de un conjunto de datos. Las consecuencias de no tenerlo en cuenta puede suponer:
- Acumulación de imprecisiones: Un EMC elevado indica una dispersión significativa en las mediciones, lo que puede dar lugar a representaciones inexactas del terreno. Esto afecta negativamente a la planificación y a la ejecución de proyectos, ya que las bases sobre las que se construyen las estructuras no reflejan la realidad.
- Incertidumbre en la calidad de los datos: Un alto EMC genera desconfianza en la información topográfica recopilada, pudiendo requerir la repetición de levantamientos, mediciones y análisis adicionales, lo que implica siempre mayores costes y retrasos en la ejecución del proyecto.
3.- Error máximo
El error máximo establece la mayor desviación permitida entre el valor medido y el valor real. Es el margen de error en topografía que no se puede superar ya que eso supondría que las mediciones son inexactas y deben ser corregidas o descartadas. Por eso, cometer un error máximo y no ser conscientes de ello puede tener consecuencias fatales como:
- Invalidación de datos: Cuando las mediciones exceden el error máximo permitido, es necesario descartarlas y repetir las observaciones, lo que conlleva retrasos y costes adicionales en el proyecto que son necesarios para solventar ese error máximo y poder trabajar con datos más precisos.
- Riesgos estructurales: Basar el diseño y la construcción en datos que superan el error máximo puede dar lugar a la construcción de estructuras mal posicionadas o dimensionadas incorrectamente, comprometiendo su estabilidad y su seguridad.
La identificación y comprensión de los diferentes tipos de errores en topografía es esencial para minimizar sus impactos en cualquier proyecto. Nuestro equipo procura minimizar estos errores y para ello hemos implementado controles de calidad rigurosos, utilizamos equipos calibrados de última generación y aplicamos metodologías adecuadas. Todo ello son prácticas necesarias para reducir la incidencia de errores y garantizar la precisión y fiabilidad de los datos topográficos. Un error milimétrico en una obra o en un plano puede significar mucho, por eso las mediciones deben ser tan precisas.
En Grupo Trato lo sabemos, y por eso hemos apostado siempre por contar con las herramientas de medición más precisas, las que nos garanticen en todo proyecto ofrecer una información exacta, rigurosa y fiel.






