NUEVAS TECNOLOGÍAS, NUEVOS RETOS.

Hace unos años Grupo Trato comenzó la andadura de los levantamientos topográficos a través de la fotogrametría con drones. Desde entonces hemos realizado numerosos trabajos, aprendiendo a cada paso y consiguiendo ser pioneros en las Islas Baleares en el manejo de estas tecnologías obteniendo resultados óptimos, de manera eficaz y precisa.

Uno de los primeros grandes retos fue el levantamiento con fotogrametría aérea de la Cantera de Loreto en Alaior, Menorca.

Estas nuevas tecnologías y herramientas en nuestro trabajo del día a día suponen una serie de ventajas, como por ejemplo tener la capacidad de levantar una gran extensión de terreno en un tiempo mucho menor que por topografía clásica, sobre todo en el trabajo de campo, lo que es muy importante a tener en cuenta cuando el desplazamiento supone más tiempo y dinero de lo habitual. En este caso la extensión de terreno a levantar no solo comprendía la zona de explotación actual si no toda la zona de autorización para la explotación de la cantera, de una cabida de aproximadamente 43 hectáreas, 37 áreas y 13 centiáreas (433.713 m²).

Otra de las grandes ventajas es la gran cantidad de información que se obtiene con esta metodología, de esta manera no cabe la posibilidad de olvidarse detalles del terreno, vegetación, construcciones o morfología de la excavación en campo, todo queda registrado a través de las fotografías aéreas que se realizan con el dron, evitando vacíos de información, interpolaciones o extrapolaciones de datos, o incluso tener que volver a tomar datos al terreno.

Uno de los inconvenientes es el postproceso que necesita la información obtenida por estos medios, tanto en tiempo como en  programas específicos para este fin. Para superarlo Grupo Trato ha formado a sus técnicos en el manejo del software necesario y ahora contamos con un gran equipo que conoce todas las grandes posibilidades que ofrecen estas herramientas.

Otra desventaja de este método es cuando se presentan zonas de vegetación densa, en las que el terreno no es visible de ninguna manera desde el aire, lo cual imposibilita el levantamiento del terreno por fotogrametría aérea. En este reto que se nos presenta, esto no es un inconveniente, ya que la cantera está libre de vegetación.

Los pasos que se siguieron en este trabajo fueron los siguientes:

  1. PLANEAMIENTO DEL VUELO. Consiste en estudiar la zona a levantar, determinar la altitud del vuelo, que influirá en la precisión que se obtenga ya que influye en la cantidad de terreno que abarca cada píxel de cada fotograma, en la cantidad de vuelos necesarios dependiendo del recubrimiento, la extensión de terreno y la duración de las baterías del dron.
  2. BASES. Para georreferenciar los resultados finales se colocan unas bases sobre el terreno, que sean visibles en las fotografías y se les da coordenadas en el sistema oficial ETRS89 mediante un GPS. 
  3. VUELOS. Se realizan los vuelos con el dron y se obtienen las fotografías aéreas que luego se procesarán en un trabajo de oficina, en concreto para este trabajo se realizaron 6 vuelos.
  4. POSTPROCESO. Se procesan las imágenes obtenidas, junto con las coordenadas de las bases y se obtiene una nube de puntos georreferenciada de la cual se puede sacar toda la información que se necesita, como líneas de rotura, curvas de nivel, superficies, perfiles, mallas de puntos, etc.

Lo más visual que se obtiene de un vuelo es la ortofotografía aérea, que se diferencia de una fotografía aérea normal en que está libre de perspectiva, todos los elementos están a la misma escala y con las propiedades de una proyección ortogonal, imitando un plano, pero con la imagen real del terreno, además de llevar asociados unos metadatos que permiten su georreferenciación.

Con toda esta información ya se pueden realizar cualquier operación necesaria, ya sea delineación de objetos, cálculo de movimiento de tierras, medición de superficies, etc.

Ana Mugarza Asensio.

Ingeniera técnica en topografía.

Ingeniera en geodesia y cartografía.

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